El
"Honor" de Convertirse en Dios
Una
Ciudad con 150 Pirámides
Todo
el suelo cubierto de Piedra
Segunda Parte
Esta parte simbólica, abstracta, se combina también, en la tercera época constructiva donde hubo mucho color, tal vez fue la época de esplendor del centro ceremonial.
Por Miguel Ángel Cristiani G.
TAJÍN, VERACRUZ.- En lo que constituye la zona arqueológica de El Tajín,
se considera que existen un total de 150 edificios o pirámides, toda la
ciudad tenía el suelo cubierto de piedra de laja, pero lo más
asombroso es que los bancos de piedras de dónde tuvieron que sacar
miles de toneladas de roca se localizan a 40 kilómetros en línea
recta, lo que pone de manifiesto el gran poder teocrático del pueblo
totonaca, de su singular fe, de esa solidaridad, para cargar y
transportar el material para construir ese lugar sagrado, que ahora está
siendo "Redescubierto".
Aunque recientemente, se inauguró el Museo en Sitio en donde se
exhiben algunas de las piezas rescatadas, la verdad es que esta ciudad
nunca fue "Descubierta" por los españoles y posiblemente, en
parte, a eso se deba el que se haya conservado en perfectas condiciones
y no fuera arrasada como ocurrió con otras ciudades.
Pero si no fue destruida, cabe preguntar: ¿ Por qué fue abandonada?.
La respuesta nos la proporciona el arqueólogo Juan Sánchez Bonilla,
Jefe del Programa de Restauración quien nos explica:
Cansados de edificar, los totonacas deciden retirarse, se repliegan con
otros sacerdotes y entonces es incosteable el mantenimiento de una
ciudad así y se van, porque la destrucción que encontramos no es de
guerra, es de abandono.
Se fueron con otros sacerdotes, que eran otros dioses, pero el concepto
de El Tajín sigue, yo lo he encontrado con Roberto Williams aquí en la
costa en Santa Ana.
La Judea entre los Totonacas de la costa es muy particular, no vas a
encontrarte con un Judas como el de Atzcapotzalco. Aquí el Judas es un
personaje que en cierta forma juega con Cristo, pero llega un momento en
que rivalida la fuerza y el poder con Cristo.
Cuando Cristo muere el Judas ya no se llama Judas, ahora se llama
Xipatl, hace un personaje con una máscara y colmillos, se convierte en
un muñeco, entonces todo el mundo por donde pasa el muñeco lo frentan,
luego lo queman y es cuando truena y ruge.
Al preguntarle: ¿Cristo cuando muere a dónde va?. Nos dicen que al
cielo, porque es el sol y el Xipatl a donde va, al mar, porque es Tajín.
Esto demuestra que después de celebrar los 500 años del encuentro de
dos mundos, no hemos sido conquistados, y aquí en El Tajín están
nuestras raíces, en estos edificios, en estos techos, es impresionante,
no hemos inventado nada.
¿ Tajín no fue conquistado por los españoles?.
No, los españoles llegaron a fundar Papantla, pero no supieron de El
Tajín.
Tal vez por eso se mantiene aún.
Bueno, en parte, sí, pero hay que destacar que lo único que estaba
liberado de la ciudad, era la pirámide de Los Nichos, quiere decir que
siguió como un lugar sagrado.
Todos los edificios que se ven aquí, son adoratorios, el pueblo nunca
entró, a diferencia de los de arriba, en el Tajín Chico, ahí si se
notan escalinatas grandes, los demás edificios, llegan al penúltimo
cuerpo y al último ya no hay escalinatas, para entrar al adoratorio, no
hay escalinatas, porque es muy íntimo, ahí nada más pueden estar los
dioses con los sacerdotes, o los dioses vivos, o los jugadores de pelota
a quienes habían decapitado.
¿Hacían sacrificios humanos?
Claro, era una necesidad, el jugador de pelota, jugaba para convertirse
en un Dios, era la deidad la que sacrificaban.
Hay aquí algunos relieves y también algunas pinturas murales en Las
Higueras, en donde el jugador estaba sentado en la pelota, decapitado, y
en lugar de sangre, brotaban siete serpientes y "Siete
Serpientes" es el nombre del Dios del Maíz. -Chicome- Siete y
-Coatl- Serpiente: es el Dios del Maíz.
El jugador que ganaba se convertía en Dios, no podía ser el perdedor
la Deidad, sino el más poderoso, el más sensato.
Aquí el concepto vida muerte es completamente diferente, se lucha, se
pelea, se trata de demostrar la máxima capacidad, para tener el honor
de convertirse en Dios.
El hombre deja de ser hombre, es a la deidad a la que sacrifican, no es
el hombre.
¿ Y esto cada cuánto lo hacían?
- No sabemos, debió de haber sido cíclico, por la temporada de
cosechas o de siembras, alguna cosa era el motivo y supongo que venían
de muchas partes, para poder sostener esta majestuosa ciudad.
Nada más para mencionar un detalle: todo el piso está lajado, pero
además de la piedra de laja, hay algamasa en toda la ciudad.
Otro dato interesante es que toda la ciudad estaba pintada, ese edificio
de enfrente es azul, aquel rojo, todos ellos tenían su pintura, aparte
de los interiores que tenían su propio decorado. Hasta ahora en la
mayor parte de los edificios se han encontrado hasta cuatro épocas
constructivas.
Se llevan descubiertos como 50 metros cuadrados de pinturas murales, hay
dos temáticas: una que es la característica de todo el arte clásico
de El Tajín, muy abstracto, se quedan en la esencia, estaban en lo más
sublime, ya no necesitan poner el todo, se quedan con la parte y ya casi
van al glifo y al nombre de las cosas.
Sólo dan el dato, eso es lo difícil para los antropólogos en la
etnografía, decir que es, pero algún día se van a poder descifrar, ya
hay muchas cosas que se van atando y así poder llegar a decir, bueno
ahora sí podemos leer el libro de la historia de los totonacas.
Hay otra temática en donde es muy realista, como los relieves de las
columnas y los relieves del juego de pelota sur, en donde se ve la
presencia del hombre, el jugador, muy real, pero rodeado de lo simbólico.
Las pinturas del edificio 11 son muy simbólicas, lo único que se
identifica es el ojo, central, de lo cual, se encuentra una vez más
ante lo eslabonado, lo anudado, lo que es arriba es abajo, las dos caras
que forman un solo rostro, la dualidad.
Esta parte simbólica, abstracta, se combina también, en la tercera época
constructiva donde hubo mucho color, tal vez fue la época de esplendor
del centro ceremonial.
Aunque lo máximo es en la última época, cuando construyen la pirámide
de los Nichos, la Gran Greca de Xicalcolihuiqui, de una hectárea de
largo, las columnas, los relieves, es el auge mayor, después de esa
singular obra dijeron: basta y se fueron.
Posiblemente, porque era demasiado trabajo mantener una ciudad así.


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